domingo, 25 de febrero de 2007


1 comentario:

Matilda dijo...

Un arquero quiso cazar a la luna. Noche tras noche, sin descansar, lanzó sus flechas hacia el astro. Los vecinos comenzaron a burlarse de él.

Inmutable, siguió lanzando sus flechas.
Nunca cazó la luna, pero se convirtió en el mejor arquero del mundo.

"ideal de un loko"
Alejandro Jodorowskiy


Un Besote,
para alguien tan soñador komo yo